OUR ESPECIES ÚNICAS: ARTE Y PINTURA LAURA PEREZ PRIVADO

Abbastos Especies Únicas 26 de July, 2017

Laura Pérez Privado es pintora y lo ha sido siempre. A los seis años, sus padres, que veían que no paraba de dibujar, decidieron apuntarle a clases de pintura. De ahí en adelante, el arte ha estado en el centro de su vida.

Esta es por tanto una historia de vocación temprana, formación constante, algún altibajo y un punto de inflexión.

Cuando llegó al instituto, Laura fue bien aconsejada por una tutora para que hiciera bachillerato artístico, para lo que se matriculó en la Escuela de Arte de Toledo. “De ahí todo fue muy encaminado”, afirma. El siguiente paso era estudiar la carrera de Bellas Artes, lo que hizo en la Universidad de Sevilla.

“Yo era una friki de la facultad, iba a las 8 de la mañana y no salía hasta las 10 de la noche. Si no tenía nada que hacer me iba a los talleres, que eran abiertos, a pintar”, relata.

Tantas horas tuvieron recompensas. La primera una beca Erasmus en Lisboa, para estudiar diseño gráfico. Después vinieron otras becas, como una de la Fundación Tres Pasos que le permitió recorrer el sur de Francia con otros pintores y pintoras tomando apuntes del natural y pintando paisajes. También estuvo en Mondariz, Pontevedra, donde la fundación del pintor Xavier Pousa le becó para aprender a pintar los bellos paisajes que rodean esta localidad gallega.

Corría 2010 y la joven pintora no había dejado de formarse. Su pasión desde la infancia iba tomando forma poco a poco. Vivía por y para la pintura, aunque aún tenía que aprender a tropezar para poder levantarse.

Terminar la carrera y verse de pronto sin una referencia clara sembró su espíritu de dudas. “Cuando terminas la carrera no sabes qué hacer”, dice. Así que emprendió un viaje que hemos hecho muchos. Se fue a Inglaterra, en concreto a Manchester, para perfeccionar su inglés. Describe la experiencia con una palabra: fatal. Aunque le sirvió para algo muy importante: “cuando volví en 2014 ya sabía lo que no quería hacer, que era estar en una cocina sin horarios. Y me dije, ahora me voy a centrar en lo mío”.

Y así lo hizo. Volvió a su pueblo, Illescas, para centrarse en su pintura. Comenzaron las pruebas, las acuarelas, los bocetos. Hace ensayos, investiga, tantea diversas técnicas, inspirada en pintores cuyo estilo le atrae. Entre el follaje, va poco a poco descubriendo su estilo.

“El tiempo me ha ido encaminando, como que todo ha estado muy bien preparado”, explica Laura.

Un día vio en televisión un desfile de moda, protagonizado por modelos delgadísimas, “ángeles caídos del cielo”. Entonces se preguntó si las mujeres que no son así no pueden ser ángeles. “Empecé a leer críticas a este modelo, a estos estereotipos y de ahí salió pintar mujeres contrarias a esa moda, mujeres reales. Busqué mucha información gráfica y me fui haciendo un registro para hacer las composiciones y adaptarlo a mi trabajo.”

Poco después hizo un viaje a México, entablando relación con muchas personas diferentes, con pintores callejeros. Pero sobre todo le llamó la atención las mujeres corrientes y humildes, las que hacían todo tipo de cosas en medio de un mar de machismo e indolencia. Y en medio de la luz, el cielo, el azul y el verde, todo el colorido del trópico. Todo ello le encauzó hacia sus pinturas actuales. Mujeres reales desnudas, en una especie de danza rodeadas de naturaleza, de animales, objetos y plantas. Un baile sensual y alegre que atrapa la mirada, desafía al canon de belleza impuesto y provoca una atracción instantánea.

Se declara feminista y en sus cuadros, al mezclar personas y animales, todos desnudos, parece querer remover ideas preconcebidas, porque, según dice, estamos en una sociedad con muchas pautas marcadas, sobre todo a las mujeres.

Laura se resiste a explicar con palabras lo que pinta porque, dice, lo que tiene que decir ya lo cuenta con sus pinturas y cada cual debe decidir qué historia relatan.

No obstante, tiene algún que otro mensaje: “Mi primer objetivo es disfrutar con lo que hago y llegar a las personas. Me pasa que gente conservadora ve a las mujeres desnudas y un poco se escandalizan. Me llama la atención que hay mujeres como las que yo pinto que ven mis pinturas y se avergüenzan. Pero yo lo que quiero es decir `tú también eres bonita´”.